ENTREVISTA 1:
Acerca de la novela El Paraiso en la Otra esquina
PERIODISTA: Y hablando de historia. ¿Su última novela "El Paraíso de la otra esquina" para cuando la vamos a tener?
MVLL: Pues no lo sé, Cecilia. Yo sé cuando empiezo una novela, no cuando la termino, tengo un borrador acabado. Tengo una primera versión terminada que para mí es lo más difícil siempre, es lo que me cuesta más dolores de cabeza. Pero cuando comienzo a corregir trabajo con más seguridad y también con más alegría y eso me divierte mucho más. Eso es lo que estoy haciendo ahora, tengo la esperanza de terminar el próximo año.
PERIODISTA: ¿Es como reescribir?
MVLL: Sí; es reescribir, es cortar, editar, recomponer toda la organización de la historia y ya me puedo centrar mucho más en los detalles. Es lo que me gusta, lo que realmente me divierte. Yo puedo pasar horas de horas trabajando en esa reestructuración de la novela, cuidando el estilo, cuidando la forma, que es tan importante. La primera versión es salir de la sensación de impotencia que tengo cada vez que comienzo un libro, una lucha contra la inseguridad, contra la sensación de que nunca voy a poder concretar lo que estoy haciendo. Cuando termino ese borrador ya cambia completamente mi ánimo y entonces empiezo a pasarla realmente muy bien. Por eso digo que a mí no me gusta realmente escribir, sino reescribir. Soy un reescritor.
PERIODISTA: ¿Qué es lo último que ha leído de las publicaciones aquí en el Perú? ¿El Enano?
MVLL: Lo he leído, sí. Es un libro divertido, pero un peruano no lo puede leer como un libro puramente literario, porque es un libro que está evidentemente referido a una persona, es una diatriba. Dicen que quien siembra vientos cosecha tempestades. Por el temperamento del personaje que inspira este libro no me extrañó que un día saliera un libro como "El enano". Aunque Fernando Ampuero es muy buen escritor y muy interesante, no me parece que este libro sea lo mejor que haya escrito ni mucho menos. Es también un libro escrito desde la indignación, el dolor y el agravio, así que creo que el contexto no puede ser separado a los lectores peruanos, distintos a los lectores de otras nacionalidades que no conocen ese contexto.
PERIODISTA: Tengo una pregunta personal. ¿Es usted rencoroso? Porque todo Lima comenta que en la embajada de España Rafael Rey le estiró la mano para saludarlo y que usted se siguió de frente. ¿Es verdad?
MVLL: Es verdad, sí. Yo le tuve mucho cariño a Rafael. Él fue, si puedo usar esa formula que puede parecer quizá un poco paternalista, algo así como el joven mimado dentro del movimiento Libertad. Yo lo quise mucho a Rafael, me parecía un muchacho muy puro e idealista y que estaba ahí realmente inspirado por los mejores sentimientos. Entonces yo lo apoyé mucho porque pensé qué bueno que una persona como él tuviera responsabilidades políticas en nuestro país. Y la conducta de Rafael a mí me decepcionó mucho, no tanto porque creo que fue desleal conmigo, eso no tiene importancia, sino porque creo que en un momento dado él no respondió en absoluto a esa imagen que me había formado de él. Pero en fin, esto ya entra dentro de lo puramente personal, que tiene que ver con el mundo de la amistad, del cariño, del afecto o la pérdida del cariño y del afecto y ese es un mundo más bien privado, que no conviene ventilar en público.
PERIODISTA: Bueno, Vargas Llosa es un poquitín rencoroso, pero valiente y honesto como pocos.